La Policía Local de Tudela ha abierto diligencias al Juzgado de Guardia contra un conductor de 33 años por un presunto delito contra la seguridad vial después de que diera positivo en una prueba de alcoholemia mientras realizaba un servicio con un camión de mercancías peligrosas.
Los hechos ocurrieron este 8 de septiembre, después de que la Policía Local recibiera, sobre las 13.30 horas, dos llamadas de testigos que alertaban de que el conductor de un camión que se encontraba realizando labores en los estacionamientos de un hipermercado del polígono podía estar bajo los efectos del alcohol.
Los agentes acudieron al lugar y observaron que el conductor presentaba cierta torpeza y signos compatibles con el consumo de alcohol. Tras someterlo a la correspondiente prueba de etilometría, el resultado fue de 0,77 miligramos de alcohol por litro de aire espirado.
Esta tasa supera el límite de 0,60 mg/l establecido para la vía penal, por lo que los agentes realizaron las correspondientes diligencias al Juzgado de Guardia por un presunto delito contra la seguridad vial.
En el asiento del copiloto viajaba otro trabajador, que carecía del permiso habilitante para mercancías peligrosas. Según manifestó a los agentes, ambos habían estado repartiendo bombonas de butano durante toda la mañana.
Ante la imposibilidad de que ninguno de los dos pudiera hacerse cargo del vehículo, la Policía Local contactó con la empresa responsable, que envió a otro trabajador para hacerse cargo del camión y de la mercancía.
Tres heridos en un accidente por alcance
Entre las actuaciones policiales de la jornada también figura un triple alcance registrado a las 9.00 horas en la carretera de Tarazona, a la altura del centro de estudios ETI.
El accidente se produjo cuando dos turismos se encontraban detenidos y un tercer vehículo impactó contra ellos al no guardar la distancia de seguridad, provocando un choque en cadena.
Como consecuencia del accidente resultó herida la conductora del vehículo que provocó el alcance, una mujer de 60 años que se dirigía a su puesto de trabajo. La mujer se desplazó por sus propios medios al hospital para ser valorada. Los implicados intercambiaron sus datos.
Detenido un hombre con una requisitoria judicial
A las 20.00 horas, agentes de la Policía Local procedieron a la detención de un hombre de 38 años en las inmediaciones de la plaza Europa.
Sobre el detenido pesaba una requisitoria judicial de búsqueda, detención y personación emitida por el Juzgado de Tudela. Posteriormente fue trasladado a los calabozos de la Policía Foral a la espera de su puesta a disposición judicial.
Botellón en Santa Quiteria con 15 móviles abandonados
Por último, a las 23.00 horas, la Policía Local recibió quejas vecinales por fuertes ruidos y algarabía procedentes de la zona del pinar de Santa Quiteria.
A la llegada de los agentes se encontraron con multitud de jóvenes celebrando un botellón, con numerosos desperdicios, botellas rotas, lonas de plástico y cubos con agua y diferentes productos.
Al percatarse de la presencia policial, los jóvenes salieron corriendo del lugar, dejando allí diversas pertenencias, entre ellas 15 teléfonos móviles y varias mochilas, además de botellas y latas de alcohol.
Los agentes comprobaron asimismo que las fachadas de la ermita de Santa Quiteria habían quedado deslucidas por impactos recientes de clara de huevo, circunstancia que fue comunicada a responsables de la Hermandad de Santa Quiteria.
Tres horas después, los propietarios de los teléfonos acudieron a dependencias de la Policía Local. Se trataba de 13 personas adultas, de 18 años, y dos menores de 17 años acompañados por sus respectivos padres.
Tras notificarse la correspondiente sanción por realizar botellón y dejar desperdicios en la vía pública, los dispositivos móviles fueron devueltos a sus propietarios. Posteriormente, estas mismas personas procedieron a limpiar la zona, que quedó finalmente en perfectas condiciones.
