Cuatro futbolistas niegan ante el juez haber amañado partidos con el expresidente del Tudelano

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Cuatro futbolistas declararon ayer en el juzgado de Instrucción de Tudela que dirige la causa por una pluralidad de delitos en torno a la figura de Ramón Lázaro y su gestión al frente del Tudelano y el Ribera de Navarra. Los cuatro futbolistas, dos que jugaban en la SD Ejea (David Álvarez y David Iglesias), otro del Oviedo Vetusta (Iker Gil) e Isaac Boudaoud, exjugador del Tudelano y con amistad con Lázaro, han negado en la sede judicial haber amañado ningún partido con el presidente del Tudelano.

Los jugadores del Ejea aragonés están investigados después de que el exmandatario del Tudelano contactara con un tercer futbolista del equipo, Aimar Collante, que declara el miércoles y había jugado antes en el club ribero, para que pudiera reclutar a más futbolistas del equipo y así condicionar el resultado y salir victorioso. El Ejea estaba en plena lucha por el descenso, que se consumó, y el Tudelano peleaba por meterse en fase de ascenso, como así hizo pese a que fue eliminado después. Los navarros ganaron aquel partido por 3-1. En las escuchas intervenidas Lázaro también hablaba de apostar 6.000 euros en aquel encuentro. Los jugadores declararon ayer que no hubo pago por parte del mandatario navarro y que se tomaron a broma el ofrecimiento, puesto que de hecho, destacaron, esa temporada habían encadenado una racha muy mala de derrotas y el Tudelano era un equipo superior. Tan solo dijeron que una vez pasado el partido, fueron al casino y que Lázaro les había dado fichas para apostar a la ruleta.

Los otros dos jugadores también rechazaron la acusación de haber participado en el intento de amañar la eliminatoria del play off entre Tudelano y Oviedo. Para ello, los investigadores sospechan a raíz de las escuchas telefónicas intervenidas que Lázaro contactó con Boudaoud, exjugador del Tudelano con el que mantenía amistad, y este le ofreció hablar con un amigo suyo, Iker Gil, que era delantero del Oviedo. El presidente ribero le dijo luego a Gil que le pagaría 5.000 euros si no marcaba gol en el partido y el delantero aceptó el pacto, aunque le matizó que si anotaba, le devolvería el dinero. Gil dijo ayer que no es cierto que cobrara dinero alguno y que además no tenía sentido la intentona porque él no siquiera jugó ni un minuto en la ida y en la vuelta.

También declaró ante el juez la mujer de Lázaro, que dijo que figuraba en las sociedades y clubes a título nominal y porque se lo había pedido su marido, pero que desconocía cualquier actividad. Otra investigada citada fue una prima de Lázaro, empleada de la oficina del Banco Santander en Tudela, y que según la Policía facilitaba la mecánica delictiva de Lázaro en cuanto a las extracciones economicas en efectivo para evitarlos embargos de Hacienda. Esta mujer reconoció haber sido despedida por la entidad, junto a la directora de la oficina, y aseguró que habían incluso cambiado el límite de efectivo disponible en la oficina porque en Corella había mucha clientela y empresas que deseaban dinero en metálico. Ella entregó 95.000 euros a la madre de Lázaro en vísperas de ser detenido.