‘Dos días’, la aventura de un abuelo que buscaba su libertad

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Con 91 años a sus espalda, pero lleno de vida, ilusión y humor, Saturnino García, transmite su amor por su profesión de la que disfruta tanto que dice que “no es un trabajo” y sentencia con cada frase que dice derrochando melancolía sobre los recuerdos de su vida. El personaje de José Antonio en Dos días, que interpreta Saturnino García, despide personalidad de este genial actor por los cuatro costados aunque él asegure que es el personaje el que ha de impregnar al actor y no al revés. Saturnino ha visitado este martes Tudela en el marco del Festival de Cine Ópera Prima y ha destilado anécdotas, dulzura (pese a su carácter gallego) y vida por los cuatro costados, la esencia misma que destila Dos días de Gonzaga Manso que retrata la aventura veraniega de un hombre de 89 años al que su familia le agobia con sus preocupaciones y cuidados por su salud, por lo que decide hacer lo que le apetece sin avisar a nadie y acaba viviendo una gran aventura en el mar.

“Es inevitable que tenga algo de mi el personaje. Soy Saturnino Garcia, hijo de Amadeo y de Sofía. Tendrá de mi algo sin duda, no sé si para bien o mal. El director dice que soy muy disciplinado y será que he hecho lo que me mandaba y a lo mejor hemos acertado. Mi concepto con mis interpretaciones es que el actor sirva al papel, ya que si el actor se sirve del papel puede ser encantador, pero no es bueno. Lo mejor es que el actor no deje nada de su padre ni de su madre en el personaje”.

La idea llegó hasta este leonés que con 17 años emigró a Barakaldo y la historia le atrapó. “Me encantó. Me citaron para la primera reunión y allí mismo cerramos todo. El texto era bueno porque lo que ha producido es esto, no si tú triunfas con la historia o no, sino que al público le ha gustado y le interesa la película”. A sus 91 años, Saurnino realiza varias funcones de recitales de poesía al año (incluso suelta versos de Rosalía de Castro en gallego en mitad de la rueda de prensa), una memoria que trabaja, sobre todo, con la ilusión, “has de machacar el texto, una y otra vez, pero si no tienes el estímulo del proyecto no tienes fuerza para aprenderlo, no lo asumes”.

“Hacía pareja de payasos, con un chiquitín y yo hacía de listo. También con otro mucho mas alto, y hacía de tonto. Yo he hecho de listo y de tonto, pero no era lo suficientemente listo para hacer de tonto, hacia más de listo”.

Saturnino García – Actor

Sus orígenes

De su infancia recuerda cómo en el pequeño bar que tenían en la aldea leonesa de Cimanes de la Vega tenían un organillo con 10 canciones que cada año había que cambiar. Ese pequeño arte comenzó a calar y en Baracalco comenzó a alternar con grupos de teatro estudiantil e incluso con grupos de variedades, llegando a trabajar como payaso “hacía pareja de payasos, con un chiquitín y yo hacía de listo. También con otro mucho mas alto, y hacía de tonto. Yo he hecho de listo y de tonto, pero no era lo suficientemente listo para hacer de tonto, hacia más de listo”.

Más tarde se trasladó a Madrid para tratar de entrar en alguna de las compañías de teatro. Muchos espectadores lo descubrieron en Acción Mutante, de Álex de la Iglesia, que se rodó en Bardenas, “yo no vine a Bardenas aunque si hice de uno que no tenía ni brazos ni piernas. Antes de eso Álex de la Iglesia hizo el corto Mirindas Asesinas, lo enseñó a Amodóvar, le conquistó y le produjo Acción Mutante. Después ya no hubo quien pudo parar a Álex de la Iglesia”.

Pero para el gran público, Saturnino saltó a la fama con el personaje de Justino, un asesino de la tercera edad, que no solo le llevó a la fama, sino que le llevó a conseguir el Goya, “Justino me puso en órbita y me dio confianza. Un Goya con 60 años. Me hicieron un traje a la medida con ese papel. Nadie esperaba ese Goya, tampoco mi familia, mi hermana y mis padres se habían ido a la cama y no vieron nada. ¡Eran tan puros que no sabían que eso era importante!” Todos sus premios y estatuillas las ha repartido entre sus sobrinos (“que tengo muchos, no tuve tiempo, ni prestigio, ni ganas de casarme, no tengo hijos pero si una caterva de sobrinos”), menos dos premios, el Goya y un premio de teatro que entregó a su pueblo “que me reconocen mucho mi trabajo. El premio del teatro es importante porque lo tienen las mayores figuras del teatro, yo soy el más insignificante al que lo han entregado, por eso lo estimo mucho”.

“Soy muy soso para la prensa. Este oficio es de un poco de locura pero tiene la virtud de que no es un trabajo. ¡Si no con mi edad cómo iba a estar aquí! Esto tiene mucho de vanidad. Es un pecado, pero en el actor hay que disculparla, si no es exagerada,”.

Saturnino García – actor

Pese a ser de secano, para Dos días ha tenido que rodar bastante tiempo en el mar, un medio que ha descubierto y que le ha fascinado. Como si se tratara de una aventura, contaba lo que ha descubierto del mar, “me acojonó el mar. Yo soy muy taurino y me sirve el simil de los toros. Hay que hacer como el torero, hacer lo que pida el toro, pero como quiera el torero. Con el mar igual, el marinero tiene que hacer lo que quiera el mar pero como el marinero diga. El mar tiene un carácter terrible”.

El actor leonés asegura no dar titulares en las ruedas de prensa, “soy muy soso para la prensa. Este oficio es de un poco de locura pero tiene la virtud de que no es un trabajo. ¡Si no con mi edad cómo iba a estar aquí! Esto tiene mucho de vanidad. Es un pecado, pero en el actor hay que disculpar la vanidad si no es exagerada, si no produce ambición”.